
Este dibujo derrocha carisma al capturar el duelo entre una camarera de pelazo morado y un perrito con un hambre voraz. Se nota el cariño en cada trazo de color, mostrando el momento exacto en el que ella, bandeja en mano, le lanza un ni se te ocurra a ese peludo que ya está saboreando la hamburguesa con la mirada. Una ilustración súper expresiva que resume perfectamente lo que significa tener un «asistente de cocina» de cuatro patas siempre al acecho.